Crónica sobre la JMJ Madrid 2011

E-mail Imprimir

jmj_logoLa JMJ Madrid 2011 empezaba el viernes 19 en Jerez sobre las una de la madrugada, cuando el autobús que nos llevaría a ver al Papa nos recogió en Puerta del Sur. Todo empezó con un Padrenuestro, un Ave María y encomendándonos a nuestra patrona, La Merced.

Como en todos los viajes se empezaron cantando algunas canciones que a las 2 de la madrugada, ya camino de Sevilla, se terminaron debido a que debíamos guardar fuerzas y dormir porque lo que nos esperaba en Madrid iba a ser muy duro.
Durante el camino hicimos un par de paradas para reponer fuerzas, un cafelito, una tostada y para Campo Real donde nos darían las mochilas del peregrino con los vales de la comida, del metro y  las acreditaciones para poder asistir a la misa del sábado en Cuatro Vientos y poder entrar en los museos, asistir a las catequesis…

Y… por fin en Madrid!! El autobús nos dejó en la estación de metro de Atocha y desde aquel momento tuvimos carta blanca para poder ir al sitio que quisiésemos. Fuimos a ver el sitio donde iba a celebrarse el Vía-Crucis, con la presencia del Papa y de una hermandad de Jerez como era la Candelaria, que acudía a la cita con su paso de misterio. Más tarde intentamos entrar en el Museo del Prado pero las colas eran interminables y teníamos que buscar un sitio para dormir por la noche. 
Pero antes había que reponer fuerzas porque sin darnos cuenta llevábamos un buen rato andando y dando vueltas por el centro de Madrid, así que con nuestro ticket de comida fuimos al Mcdonald más cercano y, no sin antes sufrir empujones de personas que también querían su comida, conseguimos nuestro objetivo y pudimos comer en un parque cerca del Museo del Prado. Durante la comida estuvimos pensando un plan para dormir y se nos ocurrió la idea de ir a un hostal, y dicho y hecho, llamamos, nos reservaron la habitación y pudimos dormir la siesta con el aire acondicionado de la habitación puesto, cosa que se agradecía porque el calor era asfixiante.

Alrededor de las siete o las ocho de la tarde salíamos del hostal, situado en la calle Carretas, muy cerca de la Plaza del Sol, dispuestos a disfrutar con el magnífico Vía-Crucis. Este acto resultó ser uno de los mejores que recordamos de la JMJ y una vez finalizado nos dispusimos a buscar una mejor ubicación para poder ver los pasos que saldrían una vez el Papa abandonara el recinto donde el Vía-Crucis tuvo lugar.

Por fin el tan ansiado momento de ver todos los pasos que participaban en el acto. El primero, el palio de la Virgen de Regla, de la hermandad sevillana de los Panaderos. Espectacular el poder ver un paso de palio por la calle Alcalá, echo sin duda histórico. Pudimos ver muchos pasos venidos de toda España pero por fin pudimos ver a la Candelaria y fue un momento muy especial el poder ver un paso de tu ciudad por las grandes calles de Madrid.

A eso de las cinco y media de la madrugada, la Candelaria se recogía en la Colegiata de San Isidro. Esperamos porque justo detrás venía el Despojado de Granada, por cierto maravilloso también, y ya nos quedamos a ver la recogía.
Desde allí nos dirigimos al hostal dispuestos a descansar porque el sábado sería más duro.

Y a las 10 de la mañana sonaba la alarma del móvil, nos duchamos, cosa que se agradeció, e hicimos las reglamentarias visitas a las tiendas para comprar algunos recuerdos de la  JMJ. Después de estar prácticamente toda la mañana comprando, almorzamos en el Parque del Museo del Prado y mantuvimos un rato de charla a la espera de que llegaran las seis de la tarde, hora en la que el autobús nos recogería para dirigirnos a Cuatro Vientos.
Llegamos a la Parroquia de Nuestra Señora del Aire, situada en un pueblo cercano a Cuatro Vientos, donde nos dejó y nos recogería el autobús. Desde allí nos esperaban cuarenta y cinco minutos de marcha hasta la puerta de entrada del recinto donde tendría lugar la misa. Pero no fue fácil poder ver la ceremonia porque durante toda la noche las puertas de acceso al recinto permanecieron cerradas, así que tocaba esperar, aunque eso si mojados debido a los chaparrones  que nos cayeron en dos ocasiones, y de esta forma intentamos pasar la noche de la mejor manera posible, porque a las cuatro de la madrugada nos estábamos levantando para andar unos cuarenta y cinco minutos hacia una de las puertas que a la mañana siguiente abrirían para que pudieran entrar el máximo de personas posibles.

Una vez terminada la eucaristía, vuelta al autobús y para Jerez, donde llegaríamos alrededor de media noche. Caras de cansancio pero eso sí muchas experiencias y grandes momentos vividos que recordaremos durante el resto de nuestras vidas.

Pepe Jorge Gonzalez de la Peña

Joomla Templates and Joomla Extensions by JoomlaVision.Com

Evangelio del Día

evangelio

Sí a la Vida

si_a_la_vida

Donde estamos

donde_estamos
USTED SE ENCUENTRA EN: Noticias Curso 2011-2012 Crónica sobre la JMJ Madrid 2011