Dulce Nombre de Jesús

La Sagrada Imagen de este Titular aunque actualmente no procesiona en la Estación de Penitencia, si que podrá hacerlo en otras festividades, como la del Corpus Christi de la Ciudad o a la Octava o, en su Festividad   y siempre por acuerdo de la Junta de Oficiales y previa licencia del Ordinario del lugar

Anualmente, y preferentemente en su festividad  se celebrará una eucaristía en honor al Dulce Nombre de Jesús. Al final se dará a besar a los fieles sus benditos pies.

La historia de la devoción al Dulce Nombre de Jesús proviene del 20 de Septiembre del año 1274 (durante el Concilio de Lyon), cuando el Pontífice Gregorio X dictó una Bula encaminada a desagraviar los insultos que se manifestaban contra el Nombre de Jesús. Las órdenes de Santo Domingo de Guzmán (Dominicos) y Franciscana fueron las encargadas de custodiar y extender dicha devoción por toda Europa. Así, Gregorio X escribió una carta a Juan de Vercelli, el entonces Superior General de los Dominicos, donde declaraba, "nos, hemos prescrito a los fieles… reverenciar de una manera particular ese Nombre que está por encima de todos los nombres…". Este acto resultó en la fundación de la Sociedad del Santo Nombre. Se decía que el Nombre de Jesús estaba en la boca de San Francisco "como la miel en el panal" y San Francisco mismo escribió, "ningún hombre es digno de decir Tu Nombre". Luego, San Bernardo escribió sermones enteros sobre el Nombre de Jesús y dijo: "Jesús es miel en la boca, melodía en el oído, un canto de delicia en el corazón". San Buenaventura exclama, "Oh, alma, si escribes, lees, enseñas, o haces cualquier otra cosa, que nada tenga sabor alguno para ti, que nada te agrade excepto el Nombre de Jesús".

“Dios le ensalzó y le dio un nombre que está por encima de todo nombre, para que ante el nombre de Jesús toda rodilla se doblegue, de los que moran en los cielos, en la tierra y en los infiernos”.

“Le pondréis el nombre de Jesús, porque El rescatará a su pueblo de sus pecados".

«Un nombre sobre todo nombre, ante el que tiene que doblar toda rodilla en los cielos, la tierra y los infiernos".

"En ningún otro nombre obtiene nadie la salvación; ni a los hombres se nos ha dado otro nombre por el que tengamos que salvarnos."

El Dulce Nombre de Jesús, en otro tiempo también denominado Niño Perdido, tenía en Jerez gran arraigo durante el tercer cuarto del siglo pasado, de hecho una vez al mes procesionaba, como otras tantas imágenes que radican en la Iglesia Santo Domingo, por entre los arcos del claustro dominico.

COFRADÍA DEL DULCE NOMBRE DE JESÚS: su universalidad. Erección en jerez de la frontera

No es poca la documentación e información que obra en los archivos Diocesanos, volúmenes, ediciones etc acerca de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús. No en balde, las cofradías que tienen por Titular al Dulce Nombre de Jesús se extienden por todo el mundo. Como evolución histórica de su carácter universal, señalamos:

/1274 Gregorio X promulga una Bula en el XIV Concilio Ecuménico, II de Lyón, obligando tener especial veneración al Dulce Nombre de Jesús. Este mismo año el Superior General de la Orden, Fray Juan de Vercellil, recibió de S.S., la “Constitución Numperim” con el mandato de venerar el Nombre de Cristo, y confiriéndole el privilegio de instalar en todas las Iglesias de los conventos de la orden un altar dedicado al Dulce Nombre de Jesús.
/1430 Con el nombre “Sociedad del Santo Nombre de Dios” es fundada por fray Diego de Vitoria en el Convento de San Pablo de la ciudad de Burgos la primera Cofradía del Dulce Nombre de Jesús de España.
/1563 El 4 de diciembre se clausura la última sesión del Concilio de Trento, y el 26 de enero del año siguiente S.S. Pío IV aprueba todo lo establecido en él, mediante la Bula "Benedictus Deus"
/1564 Por S.S. Pío IV, fueron aprobadas y unidas a la tarea pontificia las Cofradías del Dulce Nombre de Jesús mediante la Bula "Iniuctum Nobis", aprobando sus Constituciones y poniéndolas bajo su protección, pasando a ser Pontificias Archicofradías del Dulce Nombre de Jesús.
/1571 S.S. Pío V confirma la creación e institución de estas Archicofradías del Dulce Nombre de Jesús mediante la Bula "Decet Romanum Pontíficem", confiándolas en la Iglesia Universal a la Orden de Santo Domingo.
/1572 S.S. Gregorio XIII confirma los privilegios de las Archicofradías del Dulce Nombre de Jesús mediante la Bula "Salvatoris Et Nómini Nostri Iesu Christi",
/1608 El Cabildo de San Juan de Letrán, en Bula expedida en Roma con fecha 30 de mayo de 1608, concede varios privilegios a las Cofradías del Dulce Nombre de Jesús
/1721 El Papa Inocencio XIII estableció la festividad del Dulce Nombre de Jesús en el Domingo comprendido entre la Circuncisión y la Epifanía o, en caso de no coincidir, el día 2 de enero.

Por lo que hace a la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús en nuestra Ciudad, transcribimos ahora, lo que al respecto se halla en el Archivo Diocesano:

"Este es un traslado bien y fielmente sacado de la erección, fundación y aprobación de la Cofradía y Hermandad del Nombre de Jesús, de esta Ciudad de Jerez de la Frontera, que se contienen en un libro escrito encuadernado en tablas de madera con cubierta de cuero leonado, el cual me fue exhibido para sacar el dicho traslado en virtud de un mandamiento del Sr. Provisor de Sevilla, cuyo tenor uno en pos de otro es en la manera siguiente:

Regla de los genoveses y devotos hermanos del Nombre de Jesús

Para enderezar nuestros corazones y deseos y dirigir nuestra inteligencia en el conocimiento de verdad conviene seguir al bienaventurado san Pablo en aquello que escribió a los de Filipos, donde dice que en el Nombre de Jesús toda grandeza se incline y baje, pues por salvarnos hizo sacrificio muriendo en la cruz confirme constancia y virtuosa paciencia y pues, siendo Dios igual al Padre sin tomar ajeno nombre, se abajó con humildad y pasó nuestros trabajos y penas, justo es que, oyendo su santísimo Nombre, que todas las criaturas racionales se abajen y hinquen las rodillas reverenciándole con santa devoción y humilde acatamiento, con la cual humildad, que es bandera y señal de la Cruz adonde están esmaltadas y esculpidas las armas muy fuertes, lindas, no pesadas mas venturosas, venceremos las insidias de la noche con el apellido del santo Nombre de Jesús, en cuya confianza decía David: "Señor, sálvame en la virtud de tu santísimo Nombre".

Nombre inefable, nombre admirable, nombre inestimable, altísimo sin comparación, el cual se puede invocar con virtud de fe, mas no comprehender sus gracias con uso de razón, en cuya invocación se explican los méritos, las penas y angustias de su bendita pasión, de donde procede nuestra redención, la virtud de los sacramentos, y quien este nombre reverencia adora todos los misterios de la Cruz, y hallan holganza y consuelo contra las penas que padecerá.

Este nombre impuso Dios a su hijo porque sólo Dios sabe la gracia abundantísima que le dio para nos redimir, no de su eternidad sino de sus méritos y sangre preciosa que derramó para nos redimir y salvar.

Le fue puesto Jesús y esto le significó el ángel a nuestra Señora cuando le dijo:

"Llamarle has Jesús", que los demonios, oyéndole, tiemblan y, por una violencia forzosa a la invocación de este Nombre, se inclinan, a cuya causa, conociendo nuestra vida mortal, nos, los que adelante seremos nombrados, hemos concebido en nuestro espíritu y deseo en la devoción de este santísimo Nombre de Jesús que en nuestros corazones tenemos esculpido con fe viva, y con este propósito ordenamos una hermandad, unida en devoción de santísimo Nombre de Jesús en la iglesia de Santa Catalina, que es Hospital, en la collación de San Salvador, de esta Ciudad de Jerez de la Frontera, adonde este gloriosísimo Nombre de Jesús sea reverenciado, y su devoción crezca, y hagamos tales servicios por donde merezcamos conseguir la vida eterna, y ante todas cosas sean puestos los cuatro evangelios y principios de ellos como fundamento y principio de nuestra obra, los cuales son éstos que se siguen.”

APROBACIÓN 

Yo, el Provisor de Sevilla, por la presente Apruebo y Confirmo la Regla y Capítulo retro contenidos, que están escritos en seis hojas con los aditamentos siguientes:

Que no hagan juramento alguno de cumplir dichas ordenanzas, e otrosí que ninguna de las mujeres que fueren cofradas no puedan ir el Jueves Santo a la disciplina disciplinándose, ni alumbrando a los que se disciplinaren y, si quisieren ir en la procesión, vayan descubiertas y conocidas.

Otrosí que, cuando la cofradía diere camisas o otra cosa alguna para disciplinarse, ahora sea consignada, ahora no lo sea, les pidan que den lo que ellos quisieren dar de su voluntad.

Otrosí que las mujeres no sean obligadas a ir a los Cabildos ni, aunque quieran, las admitan, ni menos sean obligadas a ir a las misas de los primeros domingos de los meses.

Otrosí que las misas que se dijeren los primeros domingos de los meses se digan de mañana, a tiempo que los cofrades puedan volver a su parroquia a misa mayor, como son obligados.

Otrosí lo que dice en el Capítulo que los cofrades que tuvieren posibilidad sean obligados a dejar alguna cosa para la cofradía, no les obligando a más de lo que ellos quisieren dar de su voluntad.

Otrosí que no puedan hacer más ordenanzas de las hechas y, si algunas se hicieren, no puedan usar de ellas sin la confirmación por mí o por el Provisor que por tiempo en este arzobispado fuere.

Otrosí que todas las veces que el Visitador del Vicario que fuere quisiere tomar cuenta y visitar la dicha Cofradía de las limosnas y otra cosa de la cofradía lo pueda hacer libremente.

Otrosí que la limosna que se pidiere sea para pobres, camisas y la cera ha de ser de las entradas y penas.

Hecha a XXXI de Julio de 1555 años.

El Ledo. Cervantes de Cáete.- Juan Pérez, Notario”

Fue sacado, corregido y concertado el dicho traslado de la dicha fundación y aprobación de la dicha Cofradía del Nombre de Jesús por mí, el infrascrito notario, con su original que me fue exhibido por mandado del Sr. Provisor de Sevilla, y para el dicho efecto por mano de Juan Ramos, vecino de esta Ciudad y hermano mayor de la dicha cofradía, al cual volví y entregué el dicho libro y Regla original.

Hecho en Jerez de la Frontera a diez y ocho del mes de Mayo de mil y seiscientos y cuatro años.

Ita est. Pedro de Robles, Notario."

"La Santidad de Inocencio XI en la Bula "Cum dudum", de 18 Abril de 1678, da por bien y canónicamente fundadas todas las Cofradías del Santísimo Nombre de Jesús de todos los conventos de la Orden de Predicadores, y suple cualesquiera defectos que en su fundación pudiesen haber tenido con tal que se observe para el gobierno de ellas y en las que se fundasen de aquí además la bula de Clemente VIII " Quasciimque a Sede Apostólica", del 7 de Septiembre de 1604, y en lo porvenir da su autoridad al Reverendísimo P. Maestro General de la Orden de Predicadores, y estando ausente de Roma al Vicario General de dicha Orden, para que la puedan fundar en sus iglesias y en toda la Cristiandad, observando en las fundaciones la dicha bula de Clemente VIII Qiiascumque a Sede Apostólica".

Atendiendo a esta determinación y conformándose con la disposición de dicha bula de Clemente VIII, con aprobación del Eminentísimo Cardenal Portocarrero, Arzobispo que es de Toledo, para todo su Arzobispado, y del Cardenal Sabo Milini, Nuncio Apostólico en España, para las partes de su jurisdicción, se hicieron las Constituciones siguientes, por donde se ha de gobernar la Cofradía del Nombre de Jesús. Pues sin estas Constituciones no puede haber cofradía, y no habiendo cofradía no ganan sus cofrades las indulgencias que están concedidas a la Cofradía del Nombre de Jesús, como consta del Sumario de Indulgencias del Santísimo Rosario que se imprimió en Madrid los años pasados de 1682 por Juan Infanzón, a costa del R.P. Fray Dionisio Sánchez Moreno, del Orden de Santo Domingo. Las cuales Constituciones se han de poner al principio del libro de la Cofradía del Nombre de Jesús, el cual libro ha de ser distinto del libro de cualquier otra cofradía, en que de por sí se asienten sus cofrades, como lo ordena Clemente VIII en su bula Quascumque etc.

PRIVILEGIOS

Paulo IV (sic) por la fecha debería decir Pió IV), en la bula "Iniunctum Nobis", daba "idibus prilis, armo Domini 1564", concede a los cofrades de esta cofradía que el día de la Circuncisión puedan elegir confesor regular aprobado por su orden y Ordinario, o secular aprobado por el ordinario, que les pueda relajar juramentos sin perjuicio de terceros, y que en tiempo de entredicho y cesación a divinis, de cualquier modo que sean, puedan dichas Cofradías celebrar los Divinos Oficios pública y solemnemente el día de la Circuncisión desde primeras vísperas hasta puesto el sol del día siguiente, en las iglesias, altares y capillas de esta cofradía Y si murieren los cofrades en dicho tiempo, concede facultad para poderse enterrar en sepultura eclesiástica con moderada pompa, como no hayan dado causa para que se ponga el entredicho.

Gregorio XIII, bula "Alias per felicis recordationis Pium PP. IV" de 5 Septiembre de 1580, confirma lo determinado por Paulo IV (sic) y por el B. Pío Ven las bulas "Iniunctum Nobis" y "Decet Romanum Pontificem", además de confirmar lo dicho, les concede a dichos cofrades facultes para que les puedan conmutar cualesquiera votos en el día de la Circuncisión, como no sean de Jerusalén, Roma, Santiago, Castidad y Religión. Y el dicho Gregorio XIII en la sobredicha bula concede a los cofrades de esta cofradía que la confesión del día de la Circuncisión, para el fin referido de relajar juramentos etc., la puedan hacer tres días antes, y el dicho día de la Circuncisión. En cuanto a la censura y casos reservados está quitada la facultad de absolver de ellos por Clemente VIII en la bula "Quascumque a Sede Apostólica", arriba citada, en que revoca las concesiones en orden a esto concedidas a dichos

cofrades. (1)

RESEÑA HISTORICA EN NUESTRA CIUDAD

Cabe ahora hacer una breve referencia histórica:

En su origen la primitiva Cofradía del "Dulce Nombre de Jesús", fue fundada por un grupo de tintoreros genoveses en el primer tercio del siglo XVI, conservando al principio de su creación su carácter gremial, aunque reducido a sus fundadores, los que pronto y con el paso del tiempo, vendrían a introducir otras condiciones sociales para acrecentar su devoción.

Desde sus orígenes, de entre sus fines, se encontraba la satisfacción contra la blasfemia y profanación de los días festivos, creadas y difundidas en Castilla por fray Diego de Vitoria.

Sus primeras reglas fueron aprobadas el 31 de julio de 1555 por el Arzobispo Valdés, según constan en la célebre carta del licenciado Felipe de Haro, programada el día 15 de julio de 1604.

En 1564 solicitaron del prelado Hispalense el traslado al Real Convento de Santo Domingo, donde se instalaron con el beneplácito del Arzobispado, desde su anterior residencia en el Hospital de Santa Catalina, que se encontraba situado en el Arroyo.

Sin embargo, por su parte, Mesa Ginete dice que en 1611 hay en la Colegial un altar del Nombre de Jesús, con lo que induce a pensar que la Hermandad pasó a Santo Domingo mucho después de suprimido el hospital de Santa Catalina.

El siglo XIX realizaban estación penitencial: Una imagen del Niño Jesús, vestido de color morado, con corona de espinas y una Cruz a cuestas, obra anónima del Siglo de Oro (conocido popularmente, durante la primera mitad del Siglo XX como el Niño Perdido) San Vicente Ferrer, talla de la escuela de Alonso Cano, del siglo XVII, y la Virgen de Confortación acompañada del Ángel Confortador. Se dice que la imagen del Niño Jesús era articulada y vestía con túnicas del color que marcaba el tiempo litúrgico. La estación se cree que se asemejaba a las antiguas realizaciones penitenciales.

La Hermandad del Dulce Nombre de Jesús logró sobrevivir fácticamente en el primer tercio del XIX, y aun suprimida en 1771, consta que salió en procesión de devotos en 1789 con San Vicente Ferrer el Miércoles Santo a las tres de la tarde. También lo hizo en los años 1820 a 1822 el Jueves Santo, eso si guardando las peculiaridades y ordenanzas de 1773. Continuó saliendo hasta 1834, pues al cerrarse su sede canónica el 19 de agosto de 1835 ya no volvió a salir en todo el siglo XIX pero continuaba con sus cultos, pero entonces Santo Domingo fue cerrado en 1868 no abriéndose hasta un tiempo después. Con esa fecha se disgrega la hermandad y sin culto pasa al olvido, hasta que en 1941 se reorganiza la primitiva Cofradía del Dulce Nombre, agregándole el momento pasionista de la Oración del Huerto, cuyas Reglas aprobó el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Segura y Sáenz en 1943.

Actualmente los cultos se encuadran dentro del Quinario a los Sagrados Titulares de la Hermandad. Al fin del cabo, y en honor de la verdad, con la incorporación del Misterio de la Oración en el Huerto, la devoción, en particular del Dulce Nombre de Jesús ha venido viéndose progresivamente mermada y con esta celebración además de recordar y conmemorar, nos hallamos en una oportunidad única para volver a enaltecer su devoción y , como no, acrecentarla.

La talla, de gran belleza es de vestir desconociéndose su autor, es de finales de siglo XVII



Fuentes:

La Semana Santa de Jerez y sus cofradías. Historia y Arte. Vol I BUC 1996

El incipit de las Reglas se encuentra copiado junto con la aprobación de 1555 en los Autos para la Graduación de la Antigüedad de las Cofradías, año 1604 (ARCHIVO DIOCESANO).

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